[Octavilla] Sobre las huelgas de los trabajadores de la enseñanza
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¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!
Sobre las huelgas de los trabajadores de la enseñanza
Saludamos la huelga indefinida de los trabajadores de la enseñanza en la Comunidad Valenciana desde el lunes 11 de mayo, como parte que es de la lucha de la clase trabajadora por la mejora de sus condiciones de vida. Las condiciones de trabajo del proletariado de la enseñanza empeoran. Nos encontramos sometidos a jornadas de trabajo cada vez más intensas, con ratios muy elevados de alumnos por clase, con una burocracia absurda o con la precariedad y movilidad de las plantillas y de muchos de nuestros compañeros.
Pero como proletarios tenemos que defender nuestros intereses de clase y hacerlo desde nuestro terreno, desde nuestra independencia. Nuestros compañeros son el conjunto de trabajadores, de la enseñanza y cualquier otro sector, incluidos los estudiantes (futuros trabajadores). Es urgente romper con la lógica corporativa y estrecha. Romper, por ejemplo, con la separación de la lucha en diferentes comunidades autónomas. En los dos últimos años hubo importantes luchas en Madrid, Asturias, Cantabria, Euskadi. En estos momentos la lucha se desarrolla en Cataluña y en Aragón, además de en la Comunidad Valenciana. Ahora se prevé una huelga indefinida en Madrid a inicios del próximo curso. Además, en las Escuelas Infantiles se está desarrollando una huelga muy importante que es indefinida en Madrid desde el 7 de abril. Somos una clase que vive de la lucha y de su unidad. Nuestra fuerza nace de romper las separaciones corporativas y nacionales.
Igualmente hay que llamar a la movilización del conjunto de profesores de la enseñanza concertada y privada. Son nuestros compañeros de clase. Ellos no son responsables ni cómplices de su patrón, como nosotros no lo somos del nuestro, el Estado. Esto pasa además por romper con la lógica corporativa de todos los sindicatos que nos encierra en oficios, profesiones y empresas (públicas y privadas). Significa aliarnos con el conjunto de nuestra clase, el proletariado, sometido a un deterioro general en sus condiciones de vida motivado por la crisis capitalista. Solo buscando ese terreno, el del conjunto del proletariado, y no el de la ideología de lo público, la lucha de los trabajadores de la enseñanza avanzará.
¿Qué función tiene la enseñanza pública en el capitalismo? Su función es organizar la reproducción social del trabajo asalariado en esta sociedad. Es un reparto de títulos para que los proletarios compitamos en un futuro en el mercado laboral al vender nuestra fuerza de trabajo. Todo ello al mismo tiempo que se reproduce la ideología dominante, se educa a los estudiantes en la disciplina y la obediencia social y las notas a través de exámenes que están diseñados como bautismos burocráticos del saber. Como comunistas que luchamos por un mundo sin mercancía, sin clases sociales y sin Estado, no tenemos nada que defender en la educación pública.
Defender lo “público” nos aleja de nuestro terreno de clase como proletarios (en este caso de la enseñanza). Eso que llaman “publico” no es otra cosa que el Estado, en este caso Estado/patrón: el que nos contrata como proletarios. El que impone nuestro deterioro en nuestras condiciones de vida. El que nos explota con jornadas de trabajo cada vez más inabarcables, con una burocracia que nos somete a protocolos absurdos. No se trata solo de un problema en la Comunidad Valenciana, sino del claro deterioro salarial que hemos vivido en los últimos años. Se calcula que la media de pérdida del poder adquisitivo del profesorado no universitario en España desde la crisis capitalista de 2010 es de un 22%, y todo esto a partir de los cálculos oficiales de la inflación. Lo que demuestra que el problema no es que esté en el poder tal o cual partido. Además, ya sabemos que por la misma lógica capitalista el coste de la vida es muy superior.
Desde el inicio de este proceso de huelgas, decenas y decenas de asambleas se han desarrollado en muchos centros de secundaria. Estas asambleas tienen que ser el vector desde el que se dirija y extienda nuestra lucha. Tenemos que tener paciencia, sabiendo que no es una lucha que acabará pronto. Las asambleas se tienen que ampliar al conjunto de los trabajadores de los centros rompiendo el corporativismo sindical imperante. Defendemos una autoorganización que se extienda al conjunto de los trabajadores, que identifique nuestra lucha con la suya: una misma lucha contra un mismo mundo, el capitalista, que deteriora el conjunto de nuestras condiciones de vida, del profesorado y del alumnado (basta pensar en el enorme malestar que se expresa en la crisis de la “salud mental”) y nos dirige a un mundo dominado por la guerra imperialista.
Entonces, sí. Basta de esconder nuestras necesidades desde la idealización de “lo público”. Planteemos nuestras reivindicaciones desde un terreno de clase. No es ninguna vergüenza exigir mejoras salariales y laborales. No tenemos otro medio de vida que nuestros trabajos: somos parte del proletariado. Autoorganización y solidaridad para extender nuestra lucha, para generalizar el contenido de nuestro combate contra este mundo que se pudre por dentro y nos amenaza con sepultarnos dentro de él.
Balance y Avante Grupo Barbaria
